Si me duele algo, ¿qué programa utilizo?

Muchos tenemos aparatos de neuroestimulación y además, es habitual que tengamos algún dolor debido a la práctica deportiva o a nuestra actividad diaria. Queremos utilizar el Compex pero nos encontramos con distintos programas: TENS, Endorfínico, TENS sofisticado, Cervicalgia, Descontracturante, Lumbago…. ¿cuál y cómo lo utilizo?

Te proponemos una guía general para ayudar con las pequeñas molestias que puedas tener.

Dolor agudo

En este caso utilizaremos siempre el programa TENS. Se trata de un programa analgésico que nos aliviará el dolor que tengamos. En otro artículo ya explicamos su funcionamiento detallado (http://wp.me/p12O2U-6P).

Según el modelo de Compex (o de otro neuroestimulador) que tengas, puedes encontrar diferentes variantes (TENS sofisticado, Wobulado, ondulado y otros). No importa, buscan el mismo objetivo analgésico, con pequeñas diferencias en el programa para evitar la acomodación al mismo.

Lo puedes utilizar varias veces seguidas, una vez acaba un programa, volver a empezar ora vez, sin límite. También he de decir, que si lo has utilizado 3-4 veces seguidas y no notas mejoría, no conviene seguir, ya que este programa no te ayudará.

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Siempre colocaremos los electrodos cubriendo la zona que nos duele, es decir, cubriéndola por completo. Si es una zona pequeña, posiblemente nos baste con 2 electrodos pequeños; si es una grande, tal vez tengamos que poner 8 electrodos largos. Y no importa donde conectemos el positivo y el negativo.

En cuanto a las intensidades, siempre debemos percibir un hormigueo, nunca llegar a la contracción del músculo. De hecho, la variación en los programas intenta evitar esta adaptación que se produce al programa (acomodación).

 

Dolor crónico

Frente a esto, actuaremos principalmente con un programa del tipo Endorfínico.

Este programa nos aporta principalmente dos efectos:

–          Uno de ellos general, que es un aumento de la producción de endorfinas en el cuerpo, que nos disminuye la ansiedad, el dolor y aumenta el bienestar.

–           Y otro local, que es un aumento de riego sanguíneo en la zona estimulada.

Como decimos, en problemas crónicos, como puede ser una contractura crónica en la espalda, nos encontramos con un tono muscular muy elevado, lo que produce un menor riego sanguíneo por una atrofia de la vascularización de la zona y un aumento de dolor. Ese dolor, cada vez va a hacer que aumentemos la contractura muscular y, así, que ese círculo vicioso no se detenga.

Con este tipo de programas, aumentaremos el riego sanguíneo, conseguiremos desarrollar de nuevo un sistema vascular efectivo, esa musculatura empezará a ser capaz de trabajar correctamente y, además, estaremos sumándole el efecto analgésico por aumento de la producción de endorfinas y encefalinas.

Normalmente colocaremos los electrodos así: el positivo, justo en la zona que nos duele y el negativo, en la parte más alejada del otro electrodo, en el mismo músculo.

Las intensidades de estimulación deben ser lo suficientemente altas para que veamos una buena sacudida del músculo, pero sin que produzca dolor.