¿Qué programa tengo que utilizar y a qué intensidad lo pongo?

Hermann Maier “Herminator” en una sesión de entrenamiento en sus imponentes cuádriceps

Muchas veces te habrás preguntado cuál es la intensidad que debes alcanzar cuando trabajas con neuroestimulación muscular. Va a depender de los programas que utilicemos, pero a continuación te detallamos una guía que te servirá para trabajar con los parámetros adecuados para cada caso cuando utilices tu Compex (u otro aparato).

Antes que nada, hay que saber, que no todos los neuroestimuladores muestran la intensidad en pantalla. La mayoría sí lo hacen, otros muestran una escala que puede modificar además de la intensidad, otro parámetro (la cronaxia), como es el caso de los Compex con el cable sensor.  No te preocupes, para lo que vamos a explicar nos importa poco.

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¿Cómo distinguimos los programas y sus intensidades?

–          Programas en los que se produce contracción muscular. Se trata de todos los programas destinados a mejorar nuestra fuerza en sus diferentes variantes (fuerza máxima, fuerza resistencia, fuerza explosiva, etc.) y con diferentes objetivos (estéticos, competición, salud, etc).

Marcos Alonso, jugador del Rápido de Bouzas en un entrenamiento mezclando neuroestimulación de cuádriceps e isquios simultánea y propiocepción.

En este caso debemos trabajar siempre a intensidades máximas soportables. Si no lo hacemos, el trabajo será muy superficial y la cantidad de fibra que trabaje será poca. Con la neuroestimulación muscular, a medida que vamos aumentando la intensidad, se recluta más cantidad de fibra, por eso debemos subir hasta el máximo que aguantemos. Lógicamente a ese máximo soportable llegaremos de manera progresiva, como en cualquier entrenamiento.

–          Programas analgésicos tipo TENS. Estos programas producen un hormigueo, así que debemos subir la intensidad hasta que percibamos el hormigueo. Como nos vamos adaptando con el paso de los minutos (se produce una acomodación) hay que subir la intensidad cada cierto tiempo. Hay programas que modifican algunos parámetros para evitar ese fenómeno de acomodación. Además, si notas que en algún momento se contrae el músculo, hay que bajar la intensidad, justo para que no se produzca esa contracción.

–          Programas en los que no se produce contracción muscular. Son los programas en los que no queremos mejorar la fuerza del músculo sino que buscamos objetivos de vascularización, aumento de endorfinas, recuperación después de una actividad deportiva, descontracturar un músculo, etc. Con estos programas debemos ver un buen movimiento del músculo, lo que se llama sacudida, siempre y cuando sea agradable. No por subir mucho más la intensidad aumentaremos más el riego sanguíneo ni recuperaremos antes una contractura. Como norma general, suele estar entre 20 y 50 miliAmperios (para los aparatos que indiquen la intensidad en pantalla). Para los Compex con sensor, la escala oscila bastante de una persona a otra

Espero que te sirva para utilizar aún mejor tu neuroestimulador muscular.